Cuando pintamos un mural o un graffiti por encargo, una de las preguntas que más nos hacen es:
¿y si alguien pinta encima?

Es una preocupación lógica. Al final estamos hablando de una obra hecha a mano que puede estar en una fachada, una persiana o un muro exterior expuesto al paso de mucha gente.

Por eso, en muchos proyectos aplicamos un barniz anti graffiti profesional, un sistema de protección que crea una película invisible sobre la pintura y permite limpiar cualquier pintada sin dañar el mural original.

¿Qué es exactamente el barniz anti graffiti?


El barniz que utilizamos es un sistema químico de dos componentes:

  1. una base o resina
  2. un catalizador

Cuando se mezclan, reaccionan químicamente y forman una capa protectora muy resistente que sella la superficie. Esa película queda completamente adherida al mural pero no altera el diseño, ya que puede aplicarse con acabado mate o brillante.

El resultado es una capa prácticamente invisible que protege la pintura frente a nuevas pintadas.

Además, el sistema incluye un spray limpiador específico (JVC Clean) que se utiliza cuando alguien pinta encima del mural. Gracias a la capa protectora, esa pintada no llega a penetrar en la pintura original y puede retirarse simplemente con el limpiador y un trapo.

Es decir: se limpia la pintada, pero el mural permanece intacto.

Cómo funciona en la práctica


Cuando alguien realiza una pintada sobre una superficie protegida con este barniz, lo que ocurre es que la pintura se queda sobre la capa protectora, no sobre el mural.

Entonces el proceso es muy sencillo:

Se aplica el spray limpiador JVC Clean sobre la pintada.

Se pasa un trapo o paño.

La pintada desaparece sin afectar al mural.

Y lo mejor es que se puede repetir muchas veces.
Una pintada, otra, otra más… la protección sigue funcionando.

De hecho, este mismo sistema es el que se utiliza en infraestructuras públicas como las de Renfe, donde la protección frente a pintadas es fundamental.

¿Dónde se puede aplicar?


Este tipo de barniz es bastante versátil y funciona bien en muchos soportes habituales en murales urbanos:

  • muros de hormigón exterior
  • ladrillo
  • fachadas
  • persianas metálicas
  • puertas de garaje
  • superficies metálicas

Por eso lo utilizamos tanto en murales decorativos como en graffitis para evitar vandalismo en cierres de locales o comunidades.

Cuándo se aplica


Un detalle importante:
el barniz no se aplica inmediatamente después de pintar.

La pintura necesita secar correctamente antes de sellarla, por lo que normalmente esperamos unos dos días después de terminar el mural o graffiti.

Una vez pasado ese tiempo, se aplica el sistema protector y el mural queda completamente sellado.

Cuánto cuesta aplicar barniz anti graffiti


El precio orientativo de este sistema es de 16 € por metro cuadrado.

Incluye el material protector y la aplicación profesional sobre la superficie pintada.

En muchos casos los clientes deciden añadirlo al proyecto porque aporta una tranquilidad extra, especialmente en murales situados en la calle o en zonas con mucho paso.

Ventajas del barniz anti graffiti


Aplicar este sistema tiene varios beneficios claros:

  • Protección real frente a vandalismo
    Las pintadas se pueden limpiar sin dañar el mural.
  • Mayor durabilidad de la obra
    El mural se mantiene intacto durante mucho más tiempo.
  • Tranquilidad para el cliente
    Especialmente en murales exteriores o en cierres de negocios.
  • Facilidad de mantenimiento
    Eliminar pintadas es rápido y sencillo.
  • Sistema probado en espacios públicos
    Se utiliza en infraestructuras como estaciones o trenes.

¿Tiene algún inconveniente?


Como cualquier sistema protector, también tiene algunos aspectos a tener en cuenta:

Hay que esperar unos dos días tras pintar el mural antes de aplicarlo.

Supone un coste adicional sobre el precio del mural.

Si se aplica en acabado brillante puede modificar ligeramente el aspecto visual (aunque por eso muchas veces optamos por acabado mate).

Aun así, en la mayoría de proyectos exteriores los beneficios compensan claramente.

Una garantía extra cuando encargas un mural


Cuando alguien encarga un mural o un graffiti profesional, lo que busca normalmente es que la obra se mantenga en buen estado durante mucho tiempo.

El barniz anti graffiti es una de las mejores formas de asegurar eso.

No evita que alguien intente pintar encima, pero sí permite eliminar esas pintadas sin perder la obra original.

Y esa diferencia, en muchos casos, marca la vida útil de un mural.

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